domingo, 31 de octubre de 2010

Urbe.

''Ahora ya estás advertido: no te fíes de un animal herido''.
That says everthing.

Camino por mi ciudad natal reprimiendo naúseas repentinas o impulsos suicidas. Este Madrid de cemento, esta ciudad que tiembla sin terremotos...cuántos recuerdos en cada una de sus calles. Tantas aceras abarrotadas y con tanta desidia sentir otra vez el órgano de la soledad añadiendo un nuevo latido por cada persona que veo; la soledad de observar la compañía de los otros y compararla con mi vieja independencia.
Qué más da. Nadie te regala un beso después de darte un puñetazo.

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