Siento mi cuerpo en partículas. Dividido. Pequeño. Abstracto y absurdo, frágil.
Ya se fue mi droga más dura. Ahora me quedan el tabaco y el insomnio.
Compatibilidad cero.
Aceras sucias, ropa nueva. Whatever. Qué desorden.Colillas, apuntes, agua, recuerdos, papel higiénico, fantasmas. La navaja suiza que me regaló él. Las fotos de hace dos años. El pasado, demasiado atrás o demasiado cerca todavía. El futuro, sin una butaca si quiera en mi teatro de sombras.La piel seca, el agua caliente, el estómago revuelto. Qué desorden.
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