Dime: si mi cuerpo era tuyo, y sólo tuyo, quién es su dueño ahora. Quién se acercará a esta fortaleza frágil y la querrá franquear si tú fuiste el único valiente y te pagué matando todo lo que hicimos nuestro; anda, grítame un poco, que apenas recuerdo tu voz...
He vuelto a tu casa; tú no me viste. Intenté hablar con tu espíritu, pero mi ausencia de fe me lo impidió de nuevo.Cuídate, cuídate mucho..
No hay comentarios:
Publicar un comentario