martes, 3 de julio de 2012

Luna 3·Julio

Ay, ay, ay, que llega la luna y tú no estás conmigo y yo no entiendo nada. Que llega la luna llena y su luz me baña a mí sola en la cama, y se queda en los cristales provocándome y me araña.
Ahora que ya no estás y que ya no podremos mirar la luna juntos parece que quiera brillar con más fuerza, se alza orgullosa y brilla y sangra en mi ventana y tú que estás tan lejos, tan lejos y que estarás mirando la misma luna que yo u otra distinta - quién sabe siquiera si estás mirando la luna- me pregunto si tú también la notarás sangrar. Hoy la luna es un cristal que casi corta, y yo que como cada vez salí a contarle y adorarla, a pedirle, como siempre, que me saque de este fuego, he vuelto rota; y pálida y prácticamente inmóvil, porque tiene un aire como de querer que te recuerde, con su foco de luz tan plena y tan blanca que tanto se parece a tus sábanas. No es que te eche especialmente de menos en la cama, es que hoy la luna me toca y sabe que tú te has ido y se ensaña..

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